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jueves, 13 de agosto de 2026

Vida y Obra de Alfred Hitchcock

     Sir Alfred Joseph Hitchcock, nació el 13 de agosto de 1899, y murió el 29 de abril de 1980, a la edad de 80 años. Alfred Hitchcock, fue un cineasta inglés. Es ampliamente considerado como una de las figuras más grandes e influyentes en la historia del cine. A lo largo de una carrera, que abarcó seis décadas, dirigió más de 50 largometrajes, muchos de los cuales siguen siendo vistos, y estudiados hoy en día.

   Conocido como el, "Maestro del Suspenso", Hitchcock alcanzó tanta fama como cualquiera de sus actores, gracias a sus numerosas entrevistas, sus apariciones breves, o,  cameos, en la mayoría de sus películas, y su labor como presentador y productor de la serie de antología televisiva, Alfred Hitchcock Presenta, (1955–1965).
   Entre otros reconocimientos, sus películas obtuvieron 46 nominaciones a los premios Óscar, incluidas seis victorias, aunque él nunca ganó el premio al Mejor director, a pesar de haber sido nominado en cinco ocasiones.

     Hitchcock se formó inicialmente como empleado técnico y redactor publicitario, antes de ingresar en la industria cinematográfica, en 1919, como diseñador de rótulos.
   Su debut como director fue la película muda británico-alemana, “El Jardín de la Alegría” (1926).
   Su primer éxito, “El Enemigo de las Rubias” (1927), contribuyó a definir el género de suspenso...
     ...y, “Chantaje” (1929), fue la primera película sonora británica.
    Sus filmes de suspenso, “39 escalones” (1935) y, “Alarma en el Expreso” (1938) figuran entre las mejores películas británicas del siglo XX.
   Para 1939, ya había logrado reconocimiento internacional, y el productor, David O. Selznick, le convenció para trasladarse a Hollywood.
    A esto le siguió una serie de películas exitosas, entre ellas, “Rebeca” (1940), “Enviado Especial” (1940)...

   ...“La Sospecha” (1941)...
   ...“La Sombra de una Duda” (1943) y...
   ...“Encadenados” (1946).
   “Rebeca” ganó el Óscar a la Mejor Película, y Hitchcock fue nominado al premio al Mejor Director.
   También recibió nominaciones al Óscar por, “Náufragos” (1944), “Recuerda” (1945), “La Ventana Indiscreta” (1954) y, “Psicosis” (1960).

    Entre otras películas destacadas de Hitchcock, se encuentran, “La Soga” (1948), “Extraños en un Tren” (1951), “Crimen Perfecto” (1954), “Atrapa a un Ladrón” (1955), “Pero... ¿Quién mató a Harry?” (1955), “Vértigo” (1958), “Con la Muerte en los Talones” (1959)...
   ...“Los Pájaros” (1963), “Marnie, la Ladrona” (1964) y “Frenesí” (1972); todas ellas cosecharon éxito comercial, y gozan de gran prestigio entre los historiadores del cine.
   Hitchcock rodó varias películas con algunas de las mayores estrellas de Hollywood, incluidas cuatro con Cary Grant, cuatro con James Stewart, tres con Ingrid Bergman, y tres consecutivas con Grace Kelly. Hitchcock obtuvo la ciudadanía estadounidense, en 1955.

     En 2012, el thriller psicológico de Hitchcock, “Vértigo,” protagonizado por Stewart, desbancó a, “Ciudadano Kane” (1941), de Orson Welles, como la mejor película de la historia, según el, British Film Institute, basándose en una encuesta mundial realizada a cientos de críticos cinematográficos.
   Para el año 2021, nueve de sus filmes, habían sido seleccionados para su conservación, en el, Registro Nacional de Cine, de los Estados Unidos, incluida su obra favorita personal: “La Sombra de una Duda” (1943).
   Recibió el, BAFTA Fellowship, en 1971, y, el premio, AFI a toda una carrera en 1979; asimismo, fue nombrado caballero en diciembre de ese mismo año, cuatro meses antes de su fallecimiento, ocurrido el 29 de abril, de 1980.

Vida y Carrera

Primeros Años: 1899–1919

Primera Infancia y Educación

  Alfred Joseph Hitchcock nació el 13 de agosto de 1899, en el piso situado sobre la verdulería que sus padres alquilaban, en el número 517, de High Road, en Leytonstone, localidad que entonces formaba parte de Essex, y que hoy pertenece al municipio londinense de Waltham Forest.

   Era hijo de William Edgar Hitchcock (1862–1914)...
   ...verdulero y vendedor de aves de corral, y de Emma Jane, nacida Whelan; 1863–1942.
   El ambiente familiar se caracterizaba por la disciplina. Tenía un hermano mayor llamado...
   ...William John (1888–1943), y una hermana mayor, llamada, Ellen Kathleen (1892–1979), conocida por el apodo de, “Nellie”. Ambos padres eran católicos, y de ascendencia inglesa e irlandesa. Su padre se dedicaba a la venta de frutas y verduras, al igual que lo había hecho su abuelo.
    Contaban con una extensa familia, entre la que figuraba, su tío John Hitchcock, propietario de una casa victoriana de cinco dormitorios, en Campion Road (Putney), que contaba con servicio doméstico: criada, cocinera, chófer, y jardinero.
   Cada verano, su tío alquilaba una casa en la costa para la familia, en Cliftonville, Kent. Hitchcock afirmó que fue allí, donde tomó conciencia de las diferencias de clase, al observar las disparidades entre los turistas, y los habitantes locales.

   Hitchcock, quien se describía a sí mismo como un niño de buen comportamiento, su padre lo llamaba su, “corderito sin mancha”, afirmaba no recordar haber tenido nunca un compañero de juegos. Una de las anécdotas que más le gustaba contar, a los entrevistadores, era aquella en la que su padre lo enviaba a la comisaría local con una nota, cuando tenía cinco años; el agente leía la nota, y lo encerraba en una celda, durante unos minutos, diciéndole: “Esto es lo que les hacemos a los niños traviesos”.
    Aquella experiencia le dejó una fobia permanente hacia las fuerzas del orden; en 1973, confesó a, Tom Snyder, que sentía un, “miedo atroz a cualquier cosa... relacionada con la ley,” y que se negaba incluso a conducir un automóvil, por temor a recibir una multa de aparcamiento.
    Cuando tenía seis años, la familia se mudó a Limehouse, y alquiló dos locales en los números 130, y 175, de Salmon Lane, donde regentaron respectivamente una tienda de pescado, con patatas fritas, (“Fish and Chips”), y una pescadería; vivían en la planta superior del primero de los establecimientos.
   Hitchcock asistió a su primera escuela, el convento Howrah House en Poplar, donde ingresó en 1907 a los siete años de edad.
    Según el biógrafo, Patrick McGilligan, permaneció en Howrah House durante un máximo de dos años. También asistió a una escuela conventual, la, Wode Street School, destinada a, “hijas de caballeros y niños pequeños”, dirigida por la congregación de las, Fieles Compañeras de Jesús.
   Posteriormente, acudió a una escuela primaria cercana a su domicilio, y fue alumno interno durante un breve periodo en el, Salesian College, de Battersea.

    La familia se mudó de nuevo cuando Hitchcock tenía once años, esta vez a Stepney, y el 5 de octubre, de 1910, fue enviado al, St Ignatius College de Stamford Hill, un colegio de secundaria jesuita, conocido por su disciplina.
    Para aplicar el castigo corporal, los sacerdotes utilizaban un instrumento plano, duro y flexible, hecho de gutapercha, conocido como, “férula”, con el que golpeaban toda la palma de la mano; los castigos se administraban siempre al final de la jornada, por lo que los alumnos, debían permanecer en clase, anticipando el castigo, si habían sido sancionados por alguna falta.
    Más tarde, Hitchcock comentó que fue allí donde desarrolló su sentido del miedo. El registro escolar indica que nació en 1900, en lugar de 1899; el biógrafo, Donald Spoto, afirma que Hitchcock fue inscrito deliberadamente como un niño de diez años, porque llevaba un año de retraso en sus estudios. Si bien, el biógrafo, Gene Adair, señala que Hitchcock era, “un alumno promedio, o ligeramente por encima del promedio”, el propio Hitchcock decía que, “solía estar entre los cuatro o cinco mejores de la clase”; al finalizar su primer año, se destacó su desempeño en latín, inglés, francés, y educación religiosa. Le dijo a Peter Bogdanovich: “Los jesuitas me enseñaron organización, control y, hasta cierto punto, análisis”.

La asignatura favorita de Hitchcock, era la geografía, y llegó a interesarse por los mapas, y los horarios de trenes, tranvías, y autobuses; según John Russell Taylor, Hitchcock era capaz de recitar todas las paradas del, Orient Express. Sentía un interés especial por los tranvías de Londres. Una abrumadora mayoría de sus películas incluye escenas ferroviarias o de tranvía, en particular, “Alarma en el Expreso” (“The Lady Vanishes”), *Extraños en un Tren” (“Strangers on a Train”), y, “Número 17” (“Number Seventeen”). La claqueta indica el número de la escena y el de la toma; Hitchcock solía tomar ambos números y susurrar los nombres de las rutas de tranvía londinenses correspondientes. Por ejemplo, si la claqueta mostraba, “Escena 23; Toma 3”, él susurraba, “Woodford, Hampstead”: Woodford era la terminal de la ruta 23, y Hampstead, el final de la ruta 3.

Hansle’s

Hitchcock comunicó a sus padres su deseo de ser ingeniero y, el 25 de julio, de 1913, dejó el colegio St. Ignatius para matricularse en clases nocturnas en la, London County Council School of Engineering and Navigation, situada en Poplar. En una entrevista, publicada como libro, en 1962, Hitchcock declaró a François Truffaut, que había estudiado, “mecánica, electricidad, acústica y navegación”. Posteriormente, el 12 de diciembre de 1914, su padre, que padecía enfisema, y una enfermedad renal, falleció a los 52 años. Para mantenerse a sí mismo, y a su madre, pues sus hermanos mayores ya se habían marchado de casa para entonces, Hitchcock aceptó un empleo como administrativo técnico en la, Henley Telegraph and Cable Company, ubicada en Blomfield Street, cerca de London Wall; su sueldo era de 15 chelines semanales, equivalentes a 75 libras en 2025. Continuó asistiendo a clases nocturnas, esta vez de historia del arte, pintura, economía y ciencias políticas. Su hermano mayor se encargaba de gestionar los negocios familiares, mientras él y su madre, seguían residiendo en Salmon Lane.

Hitchcock, era demasiado joven para alistarse, cuando estalló la Primera Guerra Mundial, en julio de 1914; al cumplir los 18 años, la edad requerida, en 1917, fue clasificado en la categoría C3 (“libre de enfermedades orgánicas graves, apto para condiciones de servicio en guarniciones nacionales... apto únicamente para trabajos sedentarios”). Se unió a un regimiento de cadetes de los, Royal Engineers, y participó en sesiones teóricas, así como en maniobras y ejercicios de fin de semana. John Russell Taylor, relató que, durante una sesión de ejercicios prácticos en Hyde Park, Hitchcock tuvo que llevar vendas para las piernas, conocidas como “puttees”; nunca logró aprender a enrollárselas correctamente, por lo que se le caían continuamente hasta los tobillos.

Tras la guerra, Hitchcock empezó a interesarse por la escritura creativa. En junio de 1919, se convirtió en editor fundador y administrador de la publicación interna de la empresa Henley, titulada, “The Henley Telegraph” que se vendía a seis peniques el ejemplar, para la cual escribió varios relatos cortos. La compañía Henley, lo ascendió al departamento de publicidad, donde redactaba textos, y diseñaba gráficos para anuncios de cables eléctricos. Disfrutaba del trabajo, y se quedaba hasta tarde en la oficina, para examinar las pruebas; le dijo a Truffaut, que aquel era su, “primer paso hacia el cine”. Le gustaba ver películas, especialmente cine estadounidense, y desde los 16 años, leía publicaciones especializadas del sector; veía obras de Charlie Chaplin, D. W. Griffith, y Buster Keaton, y sentía especial predilección por, “Der Müde Tod”, de Fritz Lang, estrenada en Gran Bretaña en 1921 con el título de, “Destiny.”

Carrera en el Periodo de Entreguerras: 1919–1939

Jugadores Lasky Famosos

Mientras aún trabajaba para Henley's, leyó en una publicación especializada que, Famous Players–Lasky, la división de producción de, Paramount Pictures, iba a abrir un estudio en Londres. Planeaban filmar, “The Sorrows of Satan”, de Marie Corelli, así que él realizó algunos bocetos para los rótulos de la película, y envió su trabajo al estudio. Lo contrataron y, en 1919, comenzó a trabajar en, Islington Studios, situado en Poole Street, Hoxton, como diseñador de rótulos.

Donald Spoto, escribió que, si bien la mayor parte del personal eran estadounidenses, con funciones estrictamente definidas, se animaba a los trabajadores ingleses, a probar suerte en diversas áreas; esto permitió a Hitchcock, adquirir experiencia como coguionista, director artístico, y jefe de producción en al menos 18 películas mudas. En febrero de 1922, “The Times” mencionó el, “departamento especial de rótulos artísticos” del estudio, “bajo la supervisión del Sr. A. J. Hitchcock”. Entre sus trabajos figuraron “Number 13” (1922), también conocida como, “Mrs. Peabody”, proyecto que se canceló por problemas financieros, las pocas escenas terminadas se han perdido, y, “Always Tell Your Wife” (1923), que él, y Seymour Hicks, finalizaron juntos, cuando este último estaba a punto de abandonar la obra. Más tarde, Hicks escribió sobre la ayuda que recibió de, “un joven gordo, que estaba a cargo del almacén de utilería... nada menos que Alfred Hitchcock”.

Gainsborough Pictures y el Trabajo en Alemania

Cuando, Paramount, se retiró de Londres, en 1922, Hitchcock fue contratado como ayudante de dirección, por una nueva compañía, dirigida en las mismas instalaciones por Michael Balcon, conocida más tarde como, Gainsborough Pictures. Hitchcock trabajó en “Woman to Woman” (1923) junto al director, Graham Cutts, encargándose del diseño de decorados, el guion, y la producción. Él mismo declaró: “Fue la primera película en la que realmente pude involucrarme a fondo”. La montadora y secretaria de rodaje, de, “Woman to Woman” fue Alma Reville, su futura esposa. También trabajó como ayudante de Cutts en, “The White Shadow” (1924), “The Passionate Adventure” (1924), “The Blackguard” (1925) y “The Prude's Fall” (1925). “The Blackguard” se produjo en los estudios, Babelsberg, de Potsdam, donde Hitchcock presenció parte del rodaje de, “The Last Laugh” (1924), de F. W. Murnau. Quedó impresionado por el trabajo de Murnau, y, posteriormente, empleó muchas de sus técnicas en el diseño de decorados de sus propias producciones.

En el verano de 1925, Balcon pidió a Hitchcock que dirigiera, “The Pleasure Garden” (1926), protagonizada por Virginia Valli; se trataba de una coproducción entre, Gainsborough y la firma alemana, Emelka, realizada en los estudios Geiselgasteig, cerca de Múnich. Reville, por aquel entonces prometida de Hitchcock, ejerció como ayudante de dirección, y montadora. Aunque la película fue un fracaso comercial, a Balcon le gustó el trabajo de Hitchcock; un titular del, “Daily Express” lo calificó como el, “joven de mente maestra”. Como muestra temprana de su creciente relevancia, el, British Film Institute (BFI) escribió: “En una inusual demostración de confianza para un director debutante, Hitchcock incluyó su propia firma en los títulos de crédito”. En marzo de 1926, la revista cinematográfica británica, “Picturegoer” publicó un artículo titulado, “Alfred the Great” (Alfredo el Grande), escrito por el crítico, Cedric Belfrage, quien elogió a Hitchcock por poseer, “un dominio tan completo de todas las ramas de la técnica cinematográfica, que es capaz de ejercer un control sobre su producción, muy superior al de un director medio, con cuatro veces más experiencia”. La producción de, “The Pleasure Garden” se enfrentó a obstáculos que servirían de aprendizaje para Hitchcock: al llegar al, Paso del Brennero, no declaró el material de película en la aduana, y este fue confiscado; una actriz no pudo entrar en el agua para una escena porque tenía la menstruación; y los sobrecostes presupuestarios, le obligaron a pedir dinero prestado a los actores. Hitchcock también necesitó un traductor, para dar instrucciones al reparto, y al equipo técnico.

En Alemania, Hitchcock observó los matices del cine, y la realización cinematográfica alemana, lo cual ejerció una gran influencia sobre él. Cuando no estaba trabajando, visitaba galerías de arte, conciertos, y museos de Berlín. También se reunía con actores, escritores. y productores para establecer contactos. Balcon le pidió que dirigiera una segunda película en Múnich, “The Mountain Eagle” (1926), basada en una historia original, titulada, “Fear o' God”. La ​​película se considera perdida, y Hitchcock la calificó como, “una película muy mala”. Un año después, Hitchcock escribió, y dirigió, “The Ring”; Aunque el guión apareció acreditado únicamente a su nombre, Elliot Stannard colaboró ​​con él en la escritura. “The Ring” recibió críticas positivas; el crítico de, “Bioscope” la calificó como, “la película británica más magnífica jamás realizada”.

A su regreso a Inglaterra, Hitchcock fue uno de los primeros miembros de la, London Film Society, recién fundada en 1925. A través de esta sociedad, se sintió fascinado por la obra de cineastas soviéticos, como, Dziga Vértov, Lev Kuleshov, Serguéi Eisenstein, y Vsévolod Pudovkin. Asimismo, se relacionó con otros cineastas ingleses, entre ellos, Ivor Montagu, Adrian Brunel, y Walter Mycroft. Hitchcock comprendió la importancia de cultivar su propia marca personal, y se promocionó activamente durante aquel periodo. En una reunión de la, London Film Society, celebrada en 1925, afirmó que los directores eran la figura clave en la realización cinematográfica; según Donald Spoto, Hitchcock declaró: “Nosotros somos quienes hacemos que una película triunfe. El nombre del director, debe asociarse en la mente del público, con un producto de calidad. Los actores van y vienen, pero el nombre del director, debe permanecer grabado en la memoria de la audiencia”.

Hitchcock se consolidó como un director de renombre, con su primer “thriller”, “The Lodger: A Story of the London Fog” (1927). La película trata sobre la búsqueda de un asesino en serie, al estilo de Jack el Destripador que, ataviado con una capa negra, y portando un maletín negro, asesina a mujeres jóvenes y rubias, en Londres, y únicamente los martes. La ​​dueña de la casa donde se aloja, sospecha que su inquilino es el asesino, pero este resulta ser inocente. Hitchcock quería que el protagonista fuera culpable, o que al menos, la película tuviera un final ambiguo, pero la estrella era Ivor Novello, un ídolo de masas, y el sistema de estrellas, o, “star system” impedía que Novello interpretara al villano. Hitchcock le dijo a Truffaut: “Hay que dejarlo bien claro, con letras grandes: Es inocente”. Hitchcock tuvo el mismo problema años más tarde con Cary Grant, en, “Suspicion” (1941). Estrenada en enero de 1927, “The Lodger”, fue un éxito comercial y de crítica en el Reino Unido. Tras su estreno, la publicación especializada, “Bioscope” escribió: “Es posible que esta película sea la mejor producción británica jamás realizada”. Hitchcock comentó a Truffaut, que esta fue la primera de sus películas influida por el expresionismo alemán: “En realidad, casi podría decirse que, The Lodger, fue mi primera película”. Como estrategia de autopromoción, Hitchcock realizó en “The Lodger” su primer cameo cinematográfico, apareciendo sentado en una redacción periodística.

Continuando con la promoción de su imagen pública, tras el éxito de, “The Lodger”, Hitchcock escribió una carta al, “London Evening News,” en noviembre de 1927, sobre su labor cinematográfica, participó en campañas publicitarias del estudio y, para diciembre de 1927, diseñó el boceto original de su perfil, que llegaría a ser ampliamente reconocido, y lo envió a amigos y colegas, como regalo de Navidad.

Matrimonio

    El 2 de diciembre, de 1926, Hitchcock contrajo matrimonio con la guionista inglesa, Alma Reville, en el Oratorio de Brompton, en South Kensington. La pareja pasó su luna de miel en París, el lago de Como, y St. Moritz, antes de regresar a Londres, para instalarse en un piso alquilado, que ocupaba las dos últimas plantas del número 153, de Cromwell Road, en Kensington. Reville, nacida apenas unas horas después que Hitchcock, se convirtió del protestantismo al catolicismo, al parecer por insistencia de la madre de Hitchcock; fue bautizada el 31 de mayo de 1927, y recibió la confirmación de manos del cardenal, Francis Bourne, en la catedral de Westminster, el 5 de junio.

En 1928, al enterarse de que Reville estaba embarazada, el matrimonio Hitchcock compró, “Winter's Grace”, una casa de campo de estilo Tudor, situada en una finca de once acres, en Stroud Lane, Shamley Green, Surrey, por 2500 libras. Su hija y única descendiente, Patricia (Pat) Alma Hitchcock, nació el 7 de julio de aquel año. Pat falleció el 9 de agosto de 2021, a los 93 años.

Reville se convirtió en la colaboradora más estrecha de su marido; Charles Champlin, escribió en 1982: “El toque Hitchcock tenía cuatro manos, y dos de ellas, eran las de Alma”. Cuando Hitchcock recibió el premio AFI, a toda una carrera en 1979, declaró que quería mencionar a, “cuatro personas que me han brindado el mayor afecto, aprecio y apoyo, además de una colaboración constante. La primera de las cuatro es montadora de cine, la segunda es guionista, la tercera es la madre de mi hija Pat, y la cuarta es una cocinera tan excelente, como la que mejor ha obrado milagros en una cocina doméstica. Y todas ellas se llaman Alma Reville”. Reville escribió o coescribió el guion, de muchas de las películas de Hitchcock, entre ellas, “La Sombra de Una Duda”, “Sospecha” y “39 Escalones”.

Primeras Películas Sonoras

Hitchcock comenzó a trabajar en su décima película, “Blackmail” (1929), cuando la productora, British International Pictures (BIP) adaptó sus estudios de, Elstree, para el cine sonoro. Fue la primera película sonora británica; éste avance se produjoé tras el rápido desarrollo del cine sonoro en Estados Unidos, desde el úso de breves segmentos sonoros, en, “The Jazz Singer” (1927) hasta el primer largometraje totalmente sonoro, “Lights of New York” (1928). “Blackmail” inició la tradición de Hitchcock, de utilizar lugares emblemáticos, como telón de fondo, para secuencias de suspenso; incluye un ejemplo temprano del uso de una cabina telefónica roja, para una actividad delictiva, mientras que el clímax, tiene lugar en la cúpula del Museo Británico. También, Hitchcock presenta uno de sus cameos más extensos, en el que se le ve molestado por un niño pequeño, mientras lee un libro en el metro de Londres. En la serie de, PBS, “The Men Who Made The Movies”, Hitchcock explicó cómo utilizó las primeras técnicas de grabación sonora, como un elemento especial de la película, para generar tensión: una mujer dada a los chismes, Phyllis Monkman, enfatizaba la palabra, “cuchillo” durante su conversación, con la mujer sospechosa de asesinato. Durante este periodo, Hitchcock dirigió segmentos para una revista musical, de la, BIP, “Elstree Calling” (1930), y un cortometraje, “An Elastic Affair” (1930), protagonizado por dos ganadores de una beca de la revista, “Film Weekly”. “An Elastic Affair,” es una de las películas perdidas.

En 1933, Hitchcock firmó un contrato para varias películas con, Gaumont-British, trabajando de nuevo para Michael Balcon. Su primera película para la compañía, “El Hombre Que Sabía Demasiado” (1934), fue un éxito; la segunda, “39 Escalones” (1935), fue aclamada en el Reino Unido, y le valió el reconocimiento en Estados Unidos. Ésta última, estaba protagonizada por la quintaesencia de la, “rubia de Hitchcock” inglesa, Madeleine Carroll, quien sirvió de modelo para su posterior sucesión de protagonistas elegantes, y de carácter frío. El guionista, Robert Towne, comentó: “No es exagerado decir que, todo el entretenimiento de evasión contemporáneo comienza con, 39 Escalones”. John Buchan, autor de, *Los Treinta y Nueve Escalones”, obra en la que se basa libremente la película, se reunió con Hitchcock en el rodaje, y asistió al estreno de gran repercusión, en el cine, New Gallery, de Londres. Tras ver la película, el autor afirmó que esta había mejorado el libro. Ésta cinta, fue una de las primeras en introducir el recurso narrativo del, “MacGuffin”, término acuñado por el guionista inglés, y colaborador de Hitchcock, Angus MacPhail. El, MacGuffin, es un objeto, o una meta que persigue el protagonista, y que, por lo demás, carece de valor narrativo; en, “39 Escalones”, el, MacGuffin, es un conjunto de planos robados.

Hitchcock estrenó dos thrillers de espionaje, en 1936. “Sabotaje,” se basaba libremente en la novela de Joseph Conrad, “El Agente Secreto” (1907), que trata sobre una mujer que descubre que su marido es un terrorista, y, “Agente secreto,” se inspiraba en dos relatos de, “Ashenden: o el Agente Británico” (1928), de W. Somerset Maugham. En su crítica positiva de, “Sabotaje” para, “The Spectator”, el escritor y periodista, Graham Greene, describió la escena de la sesión matinal infantil, como un, “giro ingenioso y conmovedor, con el sello inconfundible del señor Hitchcock”. “Secret Agent” estaba protagonizada por Madeleine Carroll, y John Gielgud, con Peter Lorre en el papel del ayudante trastornado de Gielgud; entre los temas típicamente, hitchcockianos, se incluyen, la confusión de identidad, los trenes, y la, “rubia de Hitchcock”.

Por aquel entonces, Hitchcock también se hizo famoso por las bromas que gastaba al reparto, y al equipo técnico. Estas bromas, iban desde lo sencillo e inocente, hasta lo descabellado y maníaco. Por ejemplo, organizó una cena en la que tiñó toda la comida de azul, alegando que no había suficientes alimentos de ese color. También, hizo que llevaran un caballo al camerino de su amigo, el actor, Gerald du Maurier. La siguiente película de Hitchcock, “Young and Innocent” (1937), fue un, “thriller,” policíaco, basado en la novela de 1936, “A Shilling for Candles”, de Josephine Tey. Protagonizada por, Nova Pilbeam, y Derrick De Marney, el rodaje, resultó una experiencia relativamente agradable para el reparto, y el equipo. Para cumplir con los requisitos de distribución en Estados Unidos, se redujo la duración del filme, lo que supuso la eliminación de una de las escenas favoritas de Hitchcock: una merienda infantil que se torna amenazadora para los protagonistas.

El siguiente gran éxito de Hitchcock fue, “Alarma en el Expreso” (1938) “The Lady Vanishes”, “una de las mejores películas de trenes de la época dorada del género”, según Philip French; en ella, la señorita Froy, protagonizada por May Whitty, una espía británica que se hace pasar por institutriz, desaparece durante un viaje en tren por el país europeo ficticio de Bandrika. Gracias a esta película, Hitchcock recibió el premio del, Círculo de Críticos de Cine de Nueva York, al mejor director en 1938. Benjamin Crisler, de, “The New York Times”, escribió en junio de 1938: “Los británicos poseen tres instituciones únicas y valiosas, que nosotros en Estados Unidos no tenemos: la Carta Magna, el Tower Bridge, y Alfred Hitchcock, el mejor director de melodramas cinematográficos del mundo”. La película se basaba en la novela, “The Wheel Spins” (1936), de Ethel Lina White, y estaba protagonizada por, Michael Redgrave, en su debut cinematográfico), y Margaret Lockwood. Para 1938, Hitchcock era consciente de que había alcanzado su techo profesional en Gran Bretaña. Había recibido numerosas ofertas de productores estadounidenses, pero las rechazó todas, porque le desagradaban las obligaciones contractuales, o consideraba que los proyectos eran detestables. Sin embargo, el productor, David O. Selznick, le hizo una propuesta concreta, para realizar una película sobre el hundimiento del RMS, Titanic; aunque el proyecto acabó descartándose, Selznick convenció a Hitchcock, para que se trasladara a Hollywood. En junio de 1938, Hitchcock viajó a Nueva York a bordo del RMS, Queen Mary, y descubrió que ya era una celebridad: aparecía en revistas, y concedía entrevistas a emisoras de radio. En Hollywood, Hitchcock conoció a Selznick en persona. Selznick le ofreció un contrato para cuatro películas, con una remuneración aproximada de 40 000 dólares, por cada una, equivalente a 910 000 dólares en 2025. Antes de cerrar cualquier acuerdo en Estados Unidos, Hitchcock tenía pendiente una última película en Inglaterra: dirigir, “Posada Jamaica” (1939) “Jamaica Inn”, producida por Charles Laughton, proyecto que había aceptado en mayo de 1938, justo antes de su primer viaje a Estados Unidos.

Primeros Años en Hollywood: 1939–1945

Contrato con Selznick

Selznick firmó un contrato de siete años con Hitchcock, que comenzó en abril de 1939, y el matrimonio se trasladó a Hollywood. Vivían en un espacioso apartamento, en Wilshire Boulevard, y poco a poco, se fueron adaptando a la zona de Los Ángeles. Tanto él como su esposa Alma, mantenían un perfil bajo, y no tenían interés en asistir a fiestas, ni en convertirse en celebridades. Hitchcock descubrió su gusto por la buena cocina en West Hollywood, pero mantuvo el estilo de vida que traía de Inglaterra. Le impresionaron la cultura cinematográfica de Hollywood, sus amplios presupuestos, y su eficiencia, en comparación con las limitaciones que a menudo había afrontado en Gran Bretaña. En junio de aquel año, la revista, “Life” lo calificó como el, “mayor maestro del melodrama en la historia del cine”.

Aunque Hitchcock y Selznick se respetaban mutuamente, su dinámica de trabajo resultaba a veces complicada. Selznick sufría constantes problemas económicos, y Hitchcock a menudo se mostraba descontento con el control creativo, y las injerencias de Selznick en sus películas. A Selznick tampoco le agradaba el método de Hitchcock, de rodar exactamente lo que figuraba en el guion y nada más, lo que impedía que la película pudiera montarse y reelaborarse de forma distinta en una etapa posterior. Además de quejarse del, “maldito montaje tipo rompecabezas” de Hitchcock, sus personalidades chocaban: Hitchcock era reservado, mientras que Selznick era extravagante. Finalmente, Selznick cedió generosamente a Hitchcock a estudios cinematográficos de mayor envergadura. Selznick producía pocas películas al año, al igual que su colega, y también productor independiente, Samuel Goldwyn, por lo que no siempre disponía de proyectos para que Hitchcock los dirigiera. Goldwyn también había negociado un posible contrato con Hitchcock, pero Selznick acabó presentando una oferta superior. En una entrevista posterior, Hitchcock declaró: “[Selznick] era el Gran Productor... El productor era el rey. Lo más halagador que el señor Selznick dijo jamás sobre mí, y eso demuestra el grado de control que ejercía, fue que yo era el, "único director" en quien, confiaría para una película.”

Hitchcock, se acercó al cine estadounidense con cautela; su primera película en Estados Unidos, estaba ambientada en Inglaterra, por lo que el carácter, “estadounidense” de los personajes, era algo secundario: “Rebecca” (1940) se desarrollaba en una versión hollywoodiense de Cornualles, y se basaba en una novela de la escritora inglesa, Daphne du Maurier. Selznick insistió en una adaptación fiel del libro, y discrepó con Hitchcock, sobre el uso del humor. La película, protagonizada por Laurence Olivier, y Joan Fontaine, trata sobre una joven ingenua y anónima, que se casa con un aristócrata viudo. Ella vive en la gran casa de campo inglesa de él, y lucha contra la persistente sombra de la elegante y mundana primera esposa de este, Rebecca, fallecida en circunstancias misteriosas. El filme ganó el premio a la, Mejor Película, en la 13.ª edición de los Óscar; la estatuilla fue entregada al productor Selznick. Hitchcock recibió su primera nominación al premio al Mejor Director, la primera de cinco candidaturas de este tipo a lo largo de su carrera.

La segunda película estadounidense de Hitchcock, fue el, “thriller” “Foreign Correspondent” (1940), ambientado en Europa, basado en el libro, “Personal History” (1935), de Vincent Sheean, y producido por Walter Wanger. Fue nominada a, Mejor Película, ese mismo año. Hitchcock se sentía inquieto, viviendo y trabajando en Hollywood, mientras Gran Bretaña estaba en guerra; ésta preocupación, dio lugar a una película que apoyaba abiertamente el esfuerzo bélico británico. Rodada en 1939, se inspiró en los acontecimientos europeos que cambiaban rápidamente, narrados desde la perspectiva de un periodista estadounidense, interpretado por, Joel McCrea. Al combinar imágenes de escenarios europeos, con escenas filmadas en los estudios de Hollywood, la película evitó referencias directas al nazismo, a la Alemania Nazi, y a los alemanes, para así cumplir con el, Código de Producción Cinematográfica, vigente en aquella época.

Primeros Años de la Guerra

En septiembre de 1940, los Hitchcock compraron el rancho Cornwall, de 200 acres, 0,81 km², cerca de Scotts Valley, California, en las montañas de Santa Cruz. Su residencia principal, era una casa de estilo inglés, en Bel Air, adquirida en 1942. Las películas de Hitchcock, fueron variadas durante éste periodo, abarcando desde la comedia romántica, “Mr. & Mrs. Smith” (1941) hasta el sombrío filme de cine negro, “Shadow of a Doubt” (1943).

“Suspicion” (1941) marcó el debut de Hitchcock, como productor, y director. La película está ambientada en Inglaterra; Hitchcock utilizó la costa norte de Santa Cruz, para rodar la secuencia de la costa inglesa. Es la primera de las cuatro películas, en las que Hitchcock contó con Cary Grant, y representa una de las pocas ocasiones, en que Grant interpreta a un personaje siniestro. Grant encarna a Johnnie Aysgarth, un estafador inglés, cuyas acciones despiertan sospechas y ansiedad, en su joven y tímida esposa, Lina McLaidlaw, protagonizada por, Joan Fontaine. En una escena, Hitchcock colocó una luz dentro de un vaso de leche, posiblemente envenenado, que Grant lleva a su esposa; dicha luz garantizaba que la atención del público, se centrára en el vaso. Según el libro, “Before the Fact,” de Francis Iles, el personaje de Grant, es en realidad un asesino, pero el estudio consideró que tal hecho, perjudicaría la imagen del actor. Hitchcock habría preferido terminar la película con el asesinato de la esposa. En su lugar, las acciones que ella consideraba sospechosas, resultan ser reflejo de la desesperación de él, y de su plan para suicidarse. Fontaine ganó el premio a la mejor actriz, por su interpretación.

“Saboteur” (1942) es la primera de las dos películas que Hitchcock realizó para. Universal Studios, durante esa década. Hitchcock quería que los protagonistas fueran, Gary Cooper, y Barbara Stanwyck, o bien, Henry Fonda, y Gene Tierney, pero, Universal, le obligó a utilizar a, Robert Cummings, actor bajo contrato con el estudio, y a Priscilla Lane, actriz independiente que firmó un acuerdo para una sola película, ambos conocidos por sus trabajos en comedias y dramas ligeros. La trama narra el enfrentamiento entre un sospechoso de sabotaje, Cummings, y un saboteador real, Norman Lloyd, en lo alto de la, Estatua de la Libertad. Hitchcock recorrió Nueva York, durante tres días, para buscar localizaciones de rodaje para, “Saboteur”. También dirigió, “Have You Heard?” (1942), una dramatización fotográfica para la revista, “Life” sobre los peligros de los rumores en tiempos de guerra. En 1943, escribió un relato de misterio, para la revista, “Look” titulado, “The Murder of Monty Woolley” o, “El Asesinato de Monty Woolley”; se trataba de una secuencia de fotografías con texto explicativo, que invitaba al lector a encontrar pistas sobre la identidad del asesino. Hitchcock eligió a los intérpretes para que se interpretaran a sí mismos, como Woolley, Doris Merrick, y el maquillador, Guy Pearce.

Mientras tanto, en Inglaterra, la madre de Hitchcock, Emma, ​​estaba gravemente enferma; falleció el 26 de septiembre de 1942, a los 79 años. Hitchcock nunca habló públicamente de su madre, pero su asistente, afirmó que él la admiraba. Cuatro meses después, el 4 de enero de 1943, su hermano William, murió de una sobredosis, a los 52 años. Hitchcock no era muy cercano a William, pero su muerte le hizo tomar conciencia de sus propios hábitos alimenticios, y de consumo de alcohol. Tenía sobrepeso, y sufría dolores de espalda. Su propósito de Año Nuevo, para 1943, fue tomarse en serio la dieta con la ayuda de un médico. En enero de ese año, se estrenó, “La Sombra de una Duda” “The Shadow of a Doubt”, película cuyo rodaje, Hitchcock recordaba con cariño. En el filme, Charlotte, "Charlie," Newton, (Teresa Wright), sospecha que su querido tío, Charlie Oakley, (Joseph Cotten), es un asesino en serie. Hitchcock rodó gran parte de la película en exteriores, esta vez, en la ciudad de Santa Rosa, en el norte de California.

En 1962 le contó a Truffaut:

“Por aquel entonces, seguía una dieta rigurosa, esforzándome penosamente por bajar de trescientas, a doscientas libras. Así que, decidí inmortalizar mi pérdida de peso, y conseguir un pequeño papel, posando para fotos de, “antes” y “después”. [...] Me vi literalmente inundado de cartas de personas con sobrepeso que querían saber dónde y cómo podían conseguir Reduco.”

La cena habitual de Hitchcock, antes de perder peso, consistía en pollo asado, jamón cocido, patatas, pan, verduras, condimentos, ensalada, postre, una botella de vino, y algo de brandy. Para adelgazar, su dieta se basaba en café solo para el desayuno, y el almuerzo, y bistec con ensalada para la cena, pero era difícil de mantener; Donald Spoto escribió que su peso fluctuó considerablemente durante los siguientes 40 años. A finales de 1943, a pesar de haber perdido peso, la compañía de seguros, Occidental Insurance Company, de Los Ángeles, rechazó su solicitud de seguro de vida.

Películas de No Ficción Sobre la Guerra

Hitchcock regresó al Reino Unido, para una estancia prolongada, entre finales de 1943, y principios de 1944. Durante ese tiempo, realizó dos cortometrajes de propaganda para el Ministerio de Información: “Bon Voyage” (1944) y “Aventure Malgach” (1944). En junio y julio de 1945, Hitchcock colaboró ​​como, “asesor de tratamiento” en un documental sobre el Holocausto, que utilizaba imágenes grabadas por las fuerzas aliadas, durante la liberación de los campos de concentración nazis. La película se montó en Londres, y fue producida por Sidney Bernstein, del Ministerio de Información, quien invitó a Hitchcock, amigo suyo, a participar en el proyecto. Inicialmente estaba previsto que se emitiera para el público alemán, pero el gobierno británico, consideró que las imágenes resultaban demasiado traumáticas, para mostrárselas a una población de posguerra, que aún estaba conmocionada. En su lugar, en 1952, la cinta fue trasladada desde los archivos cinematográficos del Ministerio de Guerra británico, al Museo Imperial de la Guerra de Londres; allí permaneció inédita, hasta 1985, año en que se emitió una versión editada, como episodio del programa, “Frontline” de la PBS, bajo el título que le había asignado el museo: “Memory of the Camps”. La versión completa de la película, titulada, “German Concentration Camps Factual Survey”, fue restaurada en 2014, por especialistas del, Museo Imperial de la Guerra.

Los Años de Hollywood en la Posguerra: 1945–1953

Películas Posteriores de Selznick

Hitchcock volvió a trabajar para David Selznick, al dirigir “Spellbound” (1945), película que explora el psicoanálisis, e incluye una secuencia onírica, diseñada por Salvador Dalí. La secuencia del sueño, tal como aparece en el filme, dura diez minutos menos de lo previsto originalmente; Selznick la editó para que funcionara mejor narrativamente. Gregory Peck, interpreta al Dr. Anthony Edwardes, un hombre que sufre amnesia, y es tratado por la analista, Dra. Peterson (Ingrid Bergman), quien se enamora de él, mientras intenta desbloquear su pasado reprimido. Para lograr dos planos subjetivos, se construyó una mano de madera gigante, que parecía pertenecer al personaje desde cuya perspectiva filmaba la cámara, y objetos de gran tamaño, para que esta los sostuviera: un vaso de leche del tamaño de un cubo y una pistola de madera de grandes dimensiones. Como elemento novedoso, y de mayor impacto, el disparo culminante fue coloreado a mano en rojo, en algunas copias de la película, que originalmente era en blanco y negro. La banda sonora original, de Miklós Rózsa, incorpora el theremín, y parte de ella fue adaptada posteriormente, por el compositor, en s,u Concierto para Piano Op. 31 (1967).

A continuación, en 1946, llegó la película de espionaje, “Notorious”. Hitchcock contó a François Truffaut, que Selznick le vendió, junto con Ingrid Bergman, Cary Grant, y el guion de Ben Hecht, a RKO Radio Pictures como un, “paquete” por 500.000 dólares, (equivalentes a 8,3 millones de dólares en 2025) debido a los sobrecostes de la película de Selznick, “Duel in the Sun” (1946). “Notorious” está protagonizada por Bergman, y Grant, ambos colaboradores habituales de Hitchcock, y presenta una trama sobre nazis, uranio, y Sudamérica. Su uso visionario del uranio, como elemento de la trama, provocó que Hitchcock fuera vigilado brevemente por el FBI. Según Patrick McGilligan, hacia marzo de 1945, Hitchcock y Hecht consultaron a Robert Millikan, del Instituto de Tecnología de California (Caltech), sobre el desarrollo de una bomba de uranio. Selznick se quejó de que aquella idea era “ciencia ficción”, solo para verse confrontado por la noticia de la detonación de dos bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, en Japón, en agosto de 1945.

Imágenes Transatlánticas

Hitchcock fundó una compañía de producción independiente, Transatlantic Pictures, junto a su amigo Sidney Bernstein. Realizó dos películas con, Transatlantic; una de ellas fue su primer filme en color. Con, “La Soga” (1948), Hitchcock experimentó con la creación de suspenso, en un entorno cerrado, tal como había hecho anteriormente en, “Náufragos”. La película aparenta constar de un número muy reducido de planos continuos, pero en realidad, se rodó en diez tomas, de entre cuatro minutos y medio, y diez minutos de duración cada una; diez minutos era la capacidad máxima del chasis de película de las cámaras de la época. Algunas transiciones entre rollos, se ocultaron haciendo que un objeto oscuro, cubriera toda la pantalla durante un instante. Hitchcock aprovechaba esos momentos, para disimular el corte, y comenzaba la siguiente toma con la cámara situada en el mismo lugar. El filme está protagonizado por James Stewart, quien encabezó el reparto de cuatro películas, dirigidas por Hitchcock. La obra se inspiró en el caso de Leopold y Loeb, ocurrido en la década de 1920. La acogida de la crítica en aquel momento, fue desigual.

“Atormentada” (1949), ambientada en la Australia del siglo XIX, también emplea la técnica, de corta duración, de los planos secuencia, aunque en menor medida. En esta producción, Hitchcock volvió a utilizar Technicolor, para luego regresar al blanco y negro durante varios años. Transatlantic Pictures cesó su actividad tras estas dos últimas películas. Hitchcock rodó, “Pánico en la Escena” (1950) en los estudios Elstree, en Inglaterra, donde había trabajado años atrás, bajo contrato con, British International Pictures. Reunió a una de las estrellas más populares de Warner Bros., Jane Wyman, con la actriz alemana expatriada, Marlene Dietrich, y contó con varios actores británicos destacados, como, Michael Wilding, Richard Todd, y Alastair Sim. Esta fue la primera producción propiamente dicha de Hitchcock, para Warner Bros. estudio que había distribuido, “La Soga” y “Atormentada”, ya ​​que, Transatlantic Pictures, atravesaba dificultades financieras.

Su, “thriller,” “Extraños en un Tren” (1951), se basaba en la novela homónima, de Patricia Highsmith. Hitchcock combinó en él, numerosos elementos de sus películas anteriores. Contactó con Dashiell Hammett, para escribir los diálogos, pero Raymond Chandler asumió la tarea, aunque acabó abandonando el proyecto, debido a desacuerdos con el director. En la película, dos hombres se conocen fortuitamente; uno de ellos especula, sobre un método infalible para cometer un asesinato: sugiere que dos personas, cada una deseosa de deshacerse de alguien, se encarguen de ejecutar el asesinato de la otra. Farley Granger, interpretó a la víctima inocente de la trama, mientras que Robert Walker, conocido hasta entonces por papeles de joven afable y corriente, encarnó al villano. “Yo Confieso” (1953) se ambientó en Quebec, y contó con Montgomery Clift, en el papel de un sacerdote católico.

Años de Apogeo: 1954–1964

Crimen Perfecto y La Ventana Indiscreta

A, “I Confess,” le siguieron tres películas en color, protagonizadas por Grace Kelly: “Dial M for Murder” (1954), “Rear Window” (1954) y “To Catch a Thief” (1955). En, “Dial M for Murder”, Ray Milland interpreta al villano que intenta asesinar a su esposa infiel (Kelly) para quedarse con su dinero. Ella mata al asesino a sueldo, en defensa propia, por lo que Milland, manipula las pruebas, para que el hecho parezca un asesinato. Su amante, Mark Halliday (Robert Cummings), y el inspector de policía, Hubbard, (John Williams), la salvan de la ejecución.Hitchcock experimentó con la cinematografía en 3D, para, “Dial M for Murder”.

Hitchcock pasó a, Paramount Pictures, y rodó, “Rear Window” (1954), protagonizada por James Stewart, y Grace Kelly, junto a Thelma Ritter, y Raymond Burr. El personaje de Stewart, es un fotógrafo llamado Jeff, basado en Robert Capa, que debe utilizar temporalmente una silla de ruedas. Por aburrimiento, empieza a observar a sus vecinos, al otro lado del patio, y llega a convencerse, de que uno de ellos, Raymond Burr, ha asesinado a su esposa. Finalmente, Jeff logra convencer a su amigo policía, Wendell Corey, y a su novia, Kelly. Al igual que en, “Lifeboat,” y “Rope”, los personajes principales se encuentran en espacios reducidos, o confinados; en este caso, el apartamento estudio de Stewart. Hitchcock utiliza primeros planos del rostro de Stewart, para mostrar las reacciones de su personaje, “desde el voyerismo cómico, dirigido a sus vecinos, hasta el terror impotente, al observar a Kelly y a Burr en el apartamento del villano”.

Alfred Hitchcock Presenta

Entre 1955 y 1965, Hitchcock presentó la serie de televisión, “Alfred Hitchcock Presents”. Gracias a su estilo irónico al hablar, su humor negro, y sus rasgos distintivos, la serie convirtió a Hitchcock, en una celebridad. La secuencia de apertura del programa, mostraba una caricatura minimalista de su perfil, dibujada por él mismo, y compuesta por solo nueve trazos, que luego era ocupada por su silueta real. El tema musical de la serie, era la, “Marcha Fúnebre de una Marioneta”, del compositor francés, Charles Gounod, (1818-1893).

Sus presentaciones siempre incluían cierto toque de humor irónico; por ejemplo, describía una reciente ejecución múltiple, que se vio dificultada por la disponibilidad de una sola silla eléctrica, mientras se mostraban dos sillas, con un letrero que decía: “¡Dos sillas, sin esperas!”. Dirigió 18 episodios de la serie, que se emitió entre 1955, y 1965. En 1962, pasó a titularse, “The Alfred Hitchcock Hour”, y la NBC emitió el último episodio, el 10 de mayo de 1965. En la década de 1980, se produjo una nueva versión televisiva de, “Alfred Hitchcock Presents,” que reutilizaba las presentaciones originales de Hitchcock, pero coloreadas.

El éxito de Hitchcock en televisión, dio lugar a varias colecciones de relatos cortos, que llevaban su nombre; entre ellas figuraban, “Alfred Hitchcock's Anthology”, “Stories They Wouldn't Let Me Do on TV” y, “Tales My Mother Never Told Me”. En 1956, HSD Publications, también obtuvo la licencia del nombre del director para crear, “Alfred Hitchcock's Mystery Magazine”, una publicación mensual especializada en relatos de suspenso y detectivescos. Las series de televisión de Hitchcock, resultaron muy rentables, y las versiones de sus libros, en otros idiomas, generaban ingresos de hasta 100.000 dólares anuales, (equivalentes a 1.090.000 dólares en 2025).

De Atrapar a un Ladrón a Vértigo

En 1955, Hitchcock obtuvo la ciudadanía estadounidense. ​​Ese mismo año, se estrenó, “Atrapa a un Ladrón” (“To Catch a Thief”), su tercera película con Grace Kelly; ambientada en la Riviera francesa, estaba protagonizada por Kelly, y Cary Grant. Grant interpreta a John Robie, un ladrón retirado que se convierte en el principal sospechoso de una serie de robos en la zona. Una heredera estadounidense, amante de las emociones fuertes, interpretada por Kelly, descubre su verdadera identidad, e intenta seducirlo. “A pesar de la evidente diferencia de edad entre Grant y Kelly, y de una trama ligera, el ingenioso guion, cargado de dobles sentidos, y las interpretaciones simpáticas aseguraron el éxito comercial”. Fue la última película de Hitchcock con Kelly; ella se casó con el príncipe Rainiero, de Mónaco, en 1956, y puso fin a su carrera cinematográfica, poco después. Posteriormente, en 1956, Hitchcock realizó una nueva versión de su propia película, de 1934, “El Hombre que Sabía Demasiado” (“The Man Who Knew Too Much”). En esta ocasión, la cinta estaba protagonizada por James Stewart, y Doris Day; ella interpretó el tema principal, “Que Sera, Sera”, que ganó el Óscar, a la mejor canción original, y se convirtió en un gran éxito. Ambos interpretan a un matrimonio, cuyo hijo es secuestrado, para impedir que interfieran en un asesinato. Al igual que en la película de 1934, el clímax tiene lugar en el, Royal Albert Hall.

“Falso Culpable” o, “The Wrong Man”, (1956), la última película de Hitchcock para, Warner Bros., es una producción sobria en blanco y negro, basada en un caso real de error de identidad, publicado en la revista, “Life,” en 1953. Fue la única película de Hitchcock protagonizada por Henry Fonda, quien encarna a un músico del Stork Club, confundido con un ladrón de licorerías; el hombre es detenido, y juzgado por robo, mientras su esposa, Vera Miles, sufre un colapso emocional, debido a la tensión. Hitchcock confesó a Truffaut, que el temor a la policía que había sentido toda su vida, le atrajo hacia el tema, y quedó plasmado en muchas de las escenas.

Mientras dirigía episodios de, “Alfred Hitchcock Presents” durante el verano de 1957, Hitchcock fue hospitalizado, debido a una hernia y cálculos biliares, y tuvo que someterse a una operación, para extirparle la vesícula. Tras una cirugía exitosa, regresó inmediatamente al trabajo, para preparar su siguiente proyecto. “Vertigo” (1958) contó nuevamente con James Stewart, como protagonista, acompañado por Kim Novak, y Barbara Bel Geddes. Él había querido que Vera Miles, interpretara el papel principal, pero ella estaba embarazada. Le dijo a Oriana Fallaci: “Le ofrecía un gran papel, la oportunidad de convertirse en una rubia hermosa, y sofisticada, una verdadera actriz. Habríamos gastado una fortuna en ello, y ella tiene el mal gusto de quedarse embarazada. Odio a las mujeres embarazadas, porque luego tienen hijos”.

En, “Vertigo”, Stewart interpreta a Scottie, un ex investigador policial, que padece acrofobia, y se obsesiona con una mujer a la que ha sido contratado para vigilar, Novak. La obsesión de Scottie conduce a la tragedia y, en esta ocasión, Hitchcock no optó por un final feliz. Algunos críticos, entre ellos Donald Spoto, y Roger Ebert, coinciden en que, “Vertigo” es la película más personal y reveladora del director, al abordar las obsesiones, al estilo de Pigmalión, de un hombre que moldea a una mujer, para convertirla en la persona que él desea. “Vertigo” explora, con mayor franqueza y profundidad que cualquier otra obra de su filmografía, su interés por la relación entre el sexo y la muerte.

“Vertigo” emplea una técnica de cámara, desarrollada por Irmin Roberts, conocida habitualmente como, “dolly zoom”, que ha sido imitada por numerosos cineastas. La película se estrenó en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, donde, Hitchcock obtuvo la, Concha de Plata. Aunque hoy se considera un clásico, en su momento, “Vertigo” recibió críticas dispares, y tuvo una escasa recaudación en taquilla; el crítico de, “Variety” opinó que el filme era, “demasiado lento, y demasiado largo”. Bosley Crowther, del “New York Times”, la calificó de, “diabólicamente inverosímil”, si bien elogió las interpretaciones del reparto, y la dirección de Hitchcock. Asimismo, esta cinta marcó la última colaboración entre Stewart y Hitchcock. En las encuestas de 2002, de la revista, “Sight & Sound”, se situó justo por detrás de, “Citizen Kane” (1941); diez años más tarde, en la misma publicación, los críticos la eligieron como la mejor película de la historia.

Con la Muerte en los Talones y Psicosis

Tras, “Vertigo”, el resto de 1958, fue un año difícil para Hitchcock. Durante la preproducción de, “North by Northwest” (1959), un proceso, “lento” y, “agonizante”, a su esposa Alma, le diagnosticaron cáncer. Mientras ella estaba hospitalizada, Hitchcock se mantuvo ocupado con su trabajo en televisión, y la visitaba a diario. Alma fue operada, y se recuperó por completo, pero la situación llevó a Hitchcock a imaginar, por primera vez, la vida sin ella.

Hitchcock continuó su trayectoria, con otras tres películas exitosas, también consideradas entre sus mejores obras: “North by Northwest”, “Psycho” (1960), y “The Birds” (1963). En, “North by Northwest”, Cary Grant interpreta a Roger Thornhill, un ejecutivo publicitario de Madison Avenue, a quien confunden con un agente secreto del gobierno. Es perseguido a través de Estados Unidos por agentes enemigos, entre ellos, Eve Kendall (Eva Marie Saint). Al principio, Thornhill cree que Kendall lo está ayudando, pero luego descubre que es una agente enemiga; más tarde, se entera de que ella trabaja de incógnito para la CIA. Durante sus dos primeras semanas de exhibición, en el Radio City Music Hall, la película recaudó 404.056 dólares (equivalentes a 4,5 millones de dólares en 2025), estableciendo un récord de taquilla para dicho teatro, fuera de la temporada festiva. La revista, “Time” describió la película como, “ejecutada con gran maestría y sumamente entretenida”.

“Psicosis” (1960) es, posiblemente, la película más conocida de Hitchcock. Basada en la novela homónima, de 1959, de Robert Bloch, inspirada a su vez en el caso de Ed Gein, la cinta se produjo con un presupuesto ajustado de 800 000 dólares (equivalentes a 8,7 millones en 2025), se rodó en blanco y negro, en un decorado austero, y contó con el equipo técnico de la serie, “Alfred Hitchcock Presenta”. La violencia sin precedentes de la escena de la ducha, la muerte prematura de la protagonista, y las vidas inocentes segadas por un asesino perturbado, se convirtieron en los rasgos distintivos de un nuevo género de terror. La película gozó de gran aceptación entre el público; se formaban largas colas a las puertas de los cines, mientras los espectadores esperaban la siguiente proyección. Batió récords de taquilla en el Reino Unido, Francia, Sudamérica, Estados Unidos, y Canadá, y cosechó un éxito moderado en Australia durante un breve periodo.

“Psicosis,” fue la película más rentable de la carrera de Hitchcock; él mismo ganó más de 15 millones de dólares, (equivalentes a 160 millones en 2025). Posteriormente, intercambió sus derechos sobre “Psicosis” y su serie de antología televisiva, por 150 000 acciones de MCA, lo que le convirtió en el tercer mayor accionista, y, al menos en teoría, en su propio jefe en Universal, si bien esto no impidió las injerencias del estudio. Tras la primera película, “Psicosis” se convirtió en una franquicia estadounidense de terror, que incluyó “Psicosis II”, “Psicosis III”, “Bates Motel”, “Psicosis IV: El Comienzo” y una nueva versión en color de la original, estrenada en 1998.

Entrevista a Truffaut

El 13 de agosto, de 1962, día en que Hitchcock cumplía 63 años, el director francés, François Truffaut, inició una entrevista de 50 horas con él; ésta se filmó a lo largo de ocho días, en los estudios Universal. y en el, Hitchcock accedió a responder a 500 preguntas. La transcripción de las cintas, y la organización de las imágenes, requirieron cuatro años de trabajo; el resultado se publicó como libro en 1967, obra a la que Truffaut apodó el, “Hitchbook”. Las grabaciones de audio, sirvieron de base para un documental, realizado en 2015. Truffaut buscaba realizar esta entrevista, porque tenía claro que Hitchcock, no era simplemente el artista de consumo masivo que los medios estadounidenses retrataban. Según escribió Truffaut, sus películas dejaban patente que Hitchcock, había, “reflexionado más sobre el potencial de su arte, que cualquiera de sus colegas”. Comparó la entrevista con, “la consulta de Edipo al oráculo”.

Los Pájaros

El especialista en cine, Peter William Evans, escribió que, “Los Pájaros” (1963) y, “Marnie, la Ladrona” (1964) están consideradas como, “obras maestras indiscutibles”. Hitchcock tenía la intención de rodar, “Marnie” primero y, en marzo de 1962, se anunció que Grace Kelly, princesa Grace de Mónaco, desde 1956, saldría de su retiro para protagonizarla. Cuando Kelly pidió a Hitchcock que pospusiera, “Marnie,” hasta 1963, o 1964, él reclutó a Evan Hunter, autor de, “Semilla de Maldad” (1954), para desarrollar un guion basado en el relato corto de Daphne du Maurier, “Los Pájaros” (1952), que Hitchcock había reeditado en su antología, “My Favorites in Suspense” (1959). Contrató a Tippi Hedren, para el papel protagonista. Era su primer papel; trabajaba como modelo en Nueva York, cuando Hitchcock la vio, en octubre de 1961, en un anuncio de televisión de la NBC para Sego, una bebida dietética: “La contraté, porque posee una belleza clásica. El cine ya no tiene de esas. Grace Kelly fue la última”. Insistió, sin dar explicaciones, en que su nombre de pila se escribiera entre comillas simples: “Tippi”.

En, “Los Pájaros”, Melanie Daniels, una joven de la alta sociedad, conoce al abogado Mitch Brenner, (Rod Taylor), en una tienda de aves; Jessica Tandy interpreta a su madre posesiva. Hedren va a visitarlo a Bodega Bay, donde se rodó la película, llevando consigo una pareja de agapornis como regalo. De repente, bandadas de pájaros empiezan a congregarse, a observar y a atacar. La pregunta “¿Qué quieren los pájaros?” queda sin respuesta. Hitchcock realizó la película con equipos de, Revue Studio, la productora de la serie, “Alfred Hitchcock Presenta”. Afirmó que fue su filme técnicamente más complejo, ya que utilizó una combinación de pájaros amaestrados y mecánicos, frente a un fondo de aves salvajes. Cada plano fue esbozado previamente.

El telefilme de HBO, y la BBC, “The Girl” (2012) retrató las experiencias de Hedren durante el rodaje; ella afirmó que Hitchcock se obsesionó con ella, y la acosó sexualmente. Según se relata, él la aisló del resto del equipo, hizo que la vigilaran, le susurró obscenidades, mandó analizar su caligrafía, e hizo construir una rampa que conectaba directamente su despacho privado con el camerino de la actriz. Diane Baker, compañera de reparto en “Marnie”, declaró: “Nada podría haber sido más horrible para mí, que llegar al set de rodaje, y ver cómo la trataban”. Durante la filmación de la escena del ataque en el ático, que llevó una semana de rodaje, la colocaron en una habitación enrejada, mientras dos hombres, equipados con guantes protectores que les llegaban hasta el codo, le lanzaban pájaros vivos. Hacia el final de la semana, para evitar que las aves se alejaran volando demasiado pronto, se ató una pata de cada pájaro con hilo de nailon, a unas bandas elásticas cosidas en el interior de su ropa. Hedren sufrió un colapso después de que un pájaro le hiciera un corte en el párpado inferior, y el rodaje se interrumpió por orden médica.

Marnie

En junio de 1962, Grace Kelly anunció que había decidido no participar en, “Marnie” (1964). Hedren había firmado un contrato de exclusividad de siete años con Hitchcock, con un salario de 500 dólares semanales, en octubre de 1961, y él decidió asignarle el papel protagonista, junto a Sean Connery. En 2016, al describir la actuación de Hedren, como, “una de las mejores de la historia del cine”, Richard Brody calificó la película, como una, “historia de violencia sexual,” ejercida contra el personaje interpretado por Hedren: “La película es, dicho de forma sencilla, enfermiza, y lo es porque Hitchcock estaba enfermo. Sufrió toda su vida un deseo sexual furioso, padeció la falta de satisfacción de dicho deseo, y sufrió la incapacidad de transformar la fantasía en realidad; por ello, procedió a hacerlo virtualmente a través de su arte”. Una crítica de, “The New York Times” de 1964, la calificó como la película, “más decepcionante de Hitchcock, en años”, señalando la falta de experiencia de Hedren, y Connery, un guion propio de aficionados, y unos, “fondos de cartón descaradamente falsos”.

En la película, Marnie, Edgar, (Hedren), roba 40.000 dólares a su empleador, y se da a la fuga. Solicita empleo en la empresa de Mark Rutland, (Connery), en Filadelfia, y también roba allí. Previamente, se muestra cómo sufre un ataque de pánico, durante una tormenta, y siente temor ante el color rojo. Mark la localiza, y la chantajea para que se case con él. Ella le explica que no quiere que la toquen, pero durante la, “luna de miel”, Mark la viola. Marnie y Mark descubren que la madre de Marnie, había sido prostituta cuando ella era niña, y que, mientras la madre forcejeaba con un cliente durante una tormenta, al creer que este había intentado abusar de Marnie, la propia Marnie, mató al hombre, para salvar a su madre. Al recordar lo sucedido, decide quedarse con Mark.

Hitchcock indicó al director de fotografía, Robert Burks, que la cámara debía colocarse lo más cerca posible de Hedren, al filmar su rostro. Evan Hunter, guionista de, “Los Pájaros” y también encargado del guion de, “Marnie”, le explicó a Hitchcock que, si Mark amaba a Marnie, la consolaría en lugar de violarla. Según se cuenta, Hitchcock respondió: “Evan, cuando él se la meta, ¡quiero la cámara, justo en su cara!” Cuando Hunter presentó dos versiones del guion, una de ellas sin la escena de la violación, Hitchcock lo sustituyó por Jay Presson Allen.

Últimos Años: 1966–1980

Películas Finales

El deterioro de su salud, redujo la producción de Hitchcock, durante las dos últimas décadas de su vida. El biógrafo, Stephen Rebello, afirmó que, Universal, le impuso dos películas: “Torn Curtain” (1966), y “Topaz” (1969); ésta última, se basaba en una novela de Leon Uris, y estaba ambientada en parte en Cuba. Ambas eran, thrillers, de espionaje, con temáticas relacionadas con la Guerra Fría. “Torn Curtain”, protagonizada por Paul Newman, y Julie Andrews, precipitó el amargo final de la colaboración de doce años, entre Hitchcock, y el compositor, Bernard Herrmann. Hitchcock no quedó satisfecho con la banda sonora de Herrmann y lo sustituyó por John Addison, Jay Livingston y Ray Evans. Tras su estreno, “Torn Curtain” resultó una decepción en taquilla, mientras que, “Topaz,” fue mal recibida, tanto por la crítica, como por el estudio.

Hitchcock regresó a Gran Bretaña, para rodar su penúltima película, “Frenzy” (1972), basada en la novela, “Goodbye Piccadilly, Farewell Leicester Square” (1966). Tras dos filmes de espionaje, la trama supuso una vuelta al género de suspenso y asesinatos. Richard Blaney, (Jon Finch), un camarero de carácter volátil, y propenso a arrebatos de ira, se convierte en el principal sospechoso de la investigación, sobre los, “asesinatos de la corbata”, crímenes cometidos en realidad, por su amigo Bob Rusk, (Barry Foster). En esta ocasión, Hitchcock presenta a la víctima y al villano, como seres afines, en lugar de opuestos, a diferencia de lo que ocurría en, “Extraños en un Tren”.

En, “Frenzy”, Hitchcock permitió la aparición de desnudos por primera vez. Dos escenas, muestran a mujeres desnudas; una de ellas, es violada y estrangulada, momento que Donald Spoto, calificó como, “uno de los ejemplos más repulsivos de asesinato detallado en la historia del cine”. Las actrices, Barbara Leigh-Hunt, y Anna Massey, se negaron a rodar dichas escenas, por lo que se recurrió a modelos. Los biógrafos han señalado que Hitchcock, siempre desafió los límites de la censura cinematográfica, logrando a menudo burlar a Joseph Breen, responsable del, Código de Producción Cinematográfica. Hitchcock solía introducir sutiles alusiones, a conductas indebidas, prohibidas por la censura, hasta mediados de la década de 1960. No obstante, Patrick McGilligan, escribió que Breen y otros, a menudo se percataban, de que Hitchcock incluía ese tipo de material y, de hecho, les divertía, a la vez que le alarmaba, la naturaleza, “inevitablemente sugerente,” de las insinuaciones del director.

“Family Plot” (1976), fue la última película de Hitchcock. Narra las peripecias de, “Madame” Blanche Tyler, (interpretada por Barbara Harris), una espiritista fraudulenta, y de su amante taxista, (Bruce Dern), quienes se ganan la vida gracias a los falsos poderes de ella. Aunque, “Family Plot” se basaba en la novela, “The Rainbird Pattern” (1972), de Victor Canning, el tono de la obra literaria era más siniestro. El guionista, Ernest Lehman, escribió inicialmente el filme, bajo el título provisional, “Deception,” con un tono sombrío, pero Hitchcock le instó a adoptar un enfoque más ligero y cómico; la película pasó a titularse, “Deceit” y, finalmente, “Family Plot”.

La Caballería y la Muerte

Hacia el final de su vida, Hitchcock trabajaba en el guion de un thriller de espionaje, titulado, “The Short Night”, en colaboración con James Costigan, Ernest Lehman, y David Freeman. A pesar de los trabajos preliminares, la película nunca llegó a rodarse. La salud de Hitchcock se deterioraba, y estaba preocupado por su esposa, quien había sufrido un derrame cerebral. El guion acabó publicándose en el libro de Freeman, “The Last Days of Alfred Hitchcock” (1999).

Tras haber rechazado la, Orden del Imperio Británico, (CBE) en 1962, Hitchcock fue nombrado, Caballero Comendador de la Excelentísima Orden del Imperio Británico (KBE) en la lista de honores de Año Nuevo de 1980. Su estado de salud le impedía viajar a Londres, llevaba un marcapasos, y recibía inyecciones de cortisona para la artritis, por lo que el 3 de enero de 1980, el cónsul general británico, le entregó la documentación en los estudios, Universal. Cuando un periodista le preguntó, tras la ceremonia, por qué la Reina había tardado tanto en concederle el título, Hitchcock respondió con ironía: “Supongo que fue un descuido”. Cary Grant, Janet Leigh, y otras personalidades, asistieron a un almuerzo posterior.

Su última aparición pública, tuvo lugar el 16 de marzo, de 1980, cuando presentó al ganador del premio del, American Film Institute, del año siguiente. Falleció a causa de una insuficiencia renal, al mes siguiente, el 29 de abril, en su residencia de Bel Air. Donald Spoto, uno de sus biógrafos, escribió que Hitchcock se había negado a recibir a un sacerdote, pero según el jesuita, Mark Henninger, él y otro sacerdote, Tom Sullivan, oficiaron una misa en casa del cineasta, y Sullivan escuchó su confesión. Le sobrevivieron su esposa, y su hija. Su funeral se celebró el 30 de abril, en la iglesia católica del Buen Pastor, en Beverly Hills, tras lo cual, sus restos fueron incinerados. Sus cenizas fueron esparcidas sobre el océano Pacífico, el 10 de mayo.

Cine / Realización Cinematográfica

Estilo y Temas

El estilo, “hitchcockiano” incluye el uso del montaje, y el movimiento de cámara, para imitar la mirada de una persona, convirtiendo así a los espectadores en voyeurs, y el encuadre de las tomas, para maximizar la ansiedad y el miedo. El crítico de cine, Robin Wood, escribió que el significado de una película de Hitchcock, “reside en el método, en la progresión de una toma a otra. Una película de Hitchcock es un organismo, donde el todo está implícito en cada detalle y cada detalle se relaciona con el todo”.

La carrera cinematográfica de Hitchcock, evolucionó, desde películas mudas de pequeña escala, hasta filmes sonoros de gran envergadura económica. Hitchcock señaló que recibió la influencia de cineastas pioneros, como, Georges Méliès, D. W. Griffith, y Alice Guy-Blaché. Sus películas mudas, realizadas entre 1925, y 1929, se enmarcaban en los géneros de, Crimen y Suspenso, aunque también incluían melodramas, y comedias. Si bien la narrativa visual, era fundamental en la era muda, Hitchcock siguió confiando en los elementos visuales, incluso tras la llegada del sonido; denominaba a este énfasis en la narración visual, “cine puro”. En Gran Bretaña, perfeccionó su oficio, de modo que, para cuando se trasladó a Hollywood, ya había consolidado su estilo, y sus técnicas de cámara. Más tarde, Hitchcock afirmó que su etapa británica representaba la, “sensación del cine”, mientras que, en la fase estadounidense, fue donde sus, “ideas se fertilizaron”. El estudioso, Robin Wood, señala que las dos primeras películas del director, “The Pleasure Garden” y “The Mountain Eagle”, estuvieron influidas por el expresionismo alemán. Posteriormente, descubrió el cine soviético, y las teorías del montaje, de Serguéi Eisenstein, y Vsévolod Pudovkin. La película de 1926, “The Lodger” se inspiró tanto en la estética alemana, como en la soviética, estilos que marcaron el resto de su trayectoria. Aunque la obra de Hitchcock, en la década de 1920, cosechó cierto éxito, varios críticos británicos, tacharon sus películas de poco originales, y pretenciosas. Raymond Durgnat, opinaba que los filmes de Hitchcock, estaban construidos de forma cuidadosa e inteligente, pero consideraba que podían resultar superficiales, y que rara vez, presentaban una, “cosmovisión coherente”.

Tras ganarse el título de, “Maestro del Suspenso”, el director experimentó con diversas formas de generar tensión en sus obras. Él mismo declaró:

Mi trabajo en el género de suspenso, nace de crear pesadillas para el público. Juego con la audiencia: les hago contener el aliento, los sorprendo, y los impacto. Cuando tienes una pesadilla, por ejemplo, si sueñas que te llevan a la silla eléctrica, ésta resulta terriblemente vívida; pero, al despertar, te sientes inmensamente feliz, debido al alivio.

Durante el rodaje de, “Con la Muerte en los Talones” (“North by Northwest”), Hitchcock explicó por qué decidió recrear el escenario del Monte Rushmore: “El público reacciona en función del realismo que se logre. Una de las razones dramáticas, para utilizar este tipo de fotografía, es conseguir un aspecto tan natural, que los espectadores se involucren, y crean, al menos durante un tiempo, que lo que sucede en la pantalla, es real”. En una entrevista de 1963, con la periodista italiana, Oriana Fallaci, le preguntaron a Hitchcock cómo era posible que, a pesar de parecer un hombre agradable e inofensivo, disfrutara tanto creando películas centradas en el suspenso, y en crímenes aterradores. Él respondió:

Soy inglés. Los ingleses emplean mucha imaginación a la hora de concebir crímenes. Nada me divierte tanto, como imaginar un crimen. Cuando escribo una historia, y llego al momento del crimen, pienso con satisfacción: “¿No sería estupendo que muriera de esta manera?”. Y luego, con aún más alegría, pienso: “En este punto, la gente empezará a gritar”. Debe de ser porque pasé tres años estudiando con los jesuitas. Me aterraban profundamente con todo, y ahora me estoy desquitando aterrorizando a los demás.

Las películas de Hitchcock, desde la época muda hasta la sonora, contenían una serie de temas recurrentes, por los que es famoso. Sus filmes exploraban la faceta de voyeur del público, especialmente en “La Ventana Indiscreta”, “Marnie, la Ladrona,” y “Psicosis”. Él comprendía que los seres humanos, disfrutan de las actividades voyeristas, e involucraba a la audiencia en ellas, a través de las acciones de los personajes. De sus cincuenta y tres películas, once giraban en torno a historias de identidad equivocada, en las que un protagonista inocente, es acusado de un delito, y perseguido por la policía. En la mayoría de los casos, se trata de una persona común y corriente, que se ve envuelta en una situación peligrosa. Hitchcock le dijo a Truffaut: “Eso se debe a que el tema del hombre inocente acusado, en mi opinión, transmite al público una mayor sensación de peligro. Les resulta más fácil identificarse con él, que con un culpable que huye”. Uno de sus temas constantes, era la lucha de una personalidad dividida entre el, “orden y el caos”; lo que se conoce como la noción del, “doble”, una comparación o contraste entre dos personajes u objetos, donde el doble, representa un lado oscuro, o malvado.

Según Robin Wood, Hitchcock mantuvo una actitud ambivalente hacia la homosexualidad, a pesar de haber trabajado con actores gays, a lo largo de su carrera. Donald Spoto, sugiere que la infancia sexualmente represiva de Hitchcock, pudo haber contribuido a su exploración de la desviación sexual. Durante la década de 1950, el, Código de Producción Cinematográfica, prohibía las referencias directas a la homosexualidad, pero el director era conocido por sus alusiones sutiles, y por desafiar los límites de la censura. Además, “La Sombra de Una Duda,” (“Shadow of a Doubt”), aborda un tema de doble incesto en su trama, expresado de forma implícita a través de imágenes. La autora, Jane Sloan sostiene que, Hitchcock, se sentía atraído tanto por las formas convencionales, como por las no convencionales de expresión sexual en su obra, y que el tema del matrimonio, solía presentarse de manera, “sombría y escéptica”. Asimismo, no fue hasta después de la muerte de su madre, en 1942, cuando Hitchcock comenzó a retratar a las figuras maternas, como, “madres monstruosas”. El trasfondo de espionaje, y los asesinatos cometidos por personajes con tendencias psicópatas, también fueron temas recurrentes. En sus representaciones, los villanos y asesinos, solían ser encantadores y amables, lo que obligaba a los espectadores, a identificarse con ellos. La estricta infancia, y la educación jesuita del director, pudieron haber fomentado su desconfianza hacia figuras de autoridad, como policías, y políticos, un tema que él mismo exploró en su obra. Además, solía emplear el recurso del, “MacGuffin”: un objeto esencial para la trama, pero insignificante en sí mismo. Hitchcock hizo breves apariciones en la mayoría de sus películas. Por ejemplo, se le ve luchando por subir un contrabajo a un tren, (“Extraños en un Tren”), paseando perros al salir de una tienda de mascotas, (“Los Pájaros”), arreglando el reloj de un vecino, (“La Ventana Indiscreta”), apareciendo como una sombra, (“La Trama”), sentado a una mesa en una fotografía, (“Crimen Perfecto”) y viajando en autobús, (“Con la muerte en los talones,” y, “Atrapa a un Ladrón”).

Representación de la Mujer

La representación de la mujer. en la obra de Hitchcock, ha sido objeto de un intenso debate académico. En 2010, Bidisha escribió en “The Guardian”: “Están la, 'vamp' (mujer fatal), la buscona, la soplona, ​​la bruja, la mujer felina, la traidora y, lo mejor de todo, la madre demoníaca. No se preocupen: al final, todas reciben su castigo”. En un ensayo de 1975, ampliamente citado, Laura Mulvey introdujo el concepto de la, “mirada masculina” (“male gaze”); según argumentaba, la perspectiva del espectador en las películas de Hitchcock, es la del protagonista masculino heterosexual. “Los personajes femeninos de sus películas, reflejaban una y otra vez las mismas cualidades”, escribió Roger Ebert, en 1996: “Eran rubias. Eran gélidas y distantes. Estaban aprisionadas en un vestuario que combinaba sutilmente la moda, con el fetichismo. Hipnotizaban a los hombres, quienes a menudo, padecían discapacidades físicas, o psicológicas. Tarde o temprano, toda mujer de Hitchcock, sufría una humillación”.

Las películas de Hitchcock, a menudo, presentan personajes que atraviesan dificultades en su relación con sus madres, como Norman Bates, en, “Psicosis”. En, “Con la Muerte en los Talones”, Roger Thornhill, (Cary Grant), es un hombre inocente, a quien su madre ridiculiza, por insistir en que unos hombres siniestros y asesinos, lo persiguen. En, “Los Pájaros”, el personaje interpretado por Rod Taylor, un hombre inocente, ve cómo su mundo es atacado por aves feroces, mientras lucha por liberarse de una madre posesiva, (Jessica Tandy). El asesino de, “Frenesí,” siente aversión hacia las mujeres, pero idolatra a su madre. El villano Bruno, de, “Extraños en un Tren”, odia a su padre, pero mantiene una relación extraordinariamente estrecha con su madre (interpretada por Marion Lorne). Sebastian, (Claude Rains), en, “Encadenados”, tiene una relación claramente conflictiva con su madre, quien desconfía, con razón, de su nueva esposa, Alicia Huberman, (Ingrid Bergman).

Relación con los Actores

Hitchcock se hizo conocido, por haber comentado que, “a los actores, hay que tratarlos como a ganado”. Durante el rodaje de, “Mr. & Mrs. Smith” (1941), Carole Lombard, llevó al plató, tres vacas que llevaban colgadas etiquetas con los nombres de, Lombard, Robert Montgomery, y Gene Raymond, las estrellas de la película, para sorprenderlo. En un episodio de, “The Dick Cavett Show”, emitido originalmente el 8 de junio, de 1972, Dick Cavett afirmó como un hecho, que Hitchcock había calificado una vez a los actores de ganado. Hitchcock respondió diciendo que, en cierta ocasión, se le había acusado de llamar ganado a los actores. “Dije que jamás diría algo tan insensible y grosero sobre los actores. Lo que probablemente dije fue que a todos los actores se les debería tratar como a ganado... De manera amable, por supuesto”. A continuación, describió la broma de Carole Lombard, con una sonrisa.

Hitchcock opinaba que los actores debían centrarse en sus interpretaciones, y dejar el trabajo sobre el guión, y el personaje, en manos de los directores y guionistas. En 1967, le comentó a Bryan Forbes: “Recuerdo haber hablado con un actor, formado en el Método, sobre cómo le enseñaban, y todo eso. Me dijo: 'Nos enseñan mediante la improvisación. Nos dan una idea y luego nos dejan libertad para desarrollarla como queramos'. Yo le respondí: 'Eso no es actuar. Eso es escribir'”.

Al recordar sus experiencias, en, “Lifeboat” para Charles Chandler, autor de, “It's Only a Movie: Alfred Hitchcock A Personal Biography”, Walter Slezak afirmó que, Hitchcock, “sabía más sobre cómo ayudar a un actor, que cualquier otro director con el que hubiera trabajado”; por su parte, Hume Cronyn, tachó de, “absolutamente falsa” la idea de que, a Hitchcock, no le importaran sus actores, y describió detalladamente el proceso de ensayo, y rodaje de dicha película.

La crítica observó que, a pesar de su fama de detestar a los actores, aquellos que trabajaban con él, solían ofrecer interpretaciones brillantes. Hitchcock recurría a los mismos actores en muchas de sus películas: tanto Cary Grant, como James Stewart, trabajaron con él, en cuatro ocasiones, e Ingrid Bergman, y Grace Kelly, en tres. James Mason, comentó que, Hitchcock, consideraba a los actores como, “objetos de atrezo animados”. Para Hitchcock, los actores formaban parte de la ambientación de la película. Le dijo a François Truffaut: “El requisito principal de un actor, es la capacidad de no hacer nada, y hacerlo bien, algo que no resulta tan sencillo como parece. Debe estar dispuesto a dejarse utilizar, e integrarse por completo en la película, bajo la dirección del realizador, y la cámara. Ha de permitir que sea la cámara, la que determine, el énfasis adecuado, y los momentos dramáticos más eficaces”.

Guión, Guiones Gráficos y Producción

Hitchcock planificaba sus guiones minuciosamente, junto a sus guionistas. En, “Writing with Hitchcock” (2001), Steven DeRosa señaló que Hitchcock supervisaba cada borrador, exigiendo que la historia se narrara visualmente. En 1969, Hitchcock declaró a Roger Ebert:

Una vez terminado el guión, preferiría no rodar la película en absoluto. Se acabó la diversión. Tengo una mente eminentemente visual. Visualízo la película, hasta el más mínimo detalle, incluidos los cortes finales. Lo plasmo todo con gran detalle en el guión, y luego no lo consulto durante el rodaje. Me lo sé de memoria, igual que un director de orquesta, no necesita mirar la partitura. Rodar una película, resulta melancólico. Cuando terminas el guión, la película es perfecta; pero al rodarla, pierdes quizá un 40 por ciento de tu concepción original.

Las películas de Hitchcock, contaban con guiones gráficos (“storyboards”) extremadamente detallados. Se decía que ni siquiera se molestaba en mirar por el visor de la cámara, ya que no lo necesitaba, aunque en las fotografías publicitarias, apareciera haciéndolo. También utilizaba este hecho, como excusa para no tener que modificar sus películas, respecto a su visión inicial. Si un estudio le pedía cambios, él argumentaba que la película, ya se había rodado de una única manera, y que no existían tomas alternativas que considerar.

Esta visión de Hitchcock, como un director que dependía más de la preproducción, que de la producción propiamente dicha, ha sido cuestionada por Bill Krohn, corresponsal estadounidense de la revista de cine francesa, “Cahiers du Cinéma”, en su libro, “Hitchcock at Work”. Tras examinar las revisiones del guión, las notas dirigidas a otros miembros del equipo de producción, ya fueran escritas por Hitchcock, o recibidas por él, y otros materiales de producción, Krohn observó que el trabajo de Hitchcock, a menudo, se apartaba de lo que dictaba el guión, o de la concepción original de la película. Señaló que el mito en torno a los “storyboards” de Hitchcock, repetido incesantemente por generaciones de comentaristas de su obra, fue perpetuado en gran medida, por el propio director, o por el departamento de publicidad de los estudios. Por ejemplo, la célebre secuencia de la avioneta fumigadora en, “North by Northwest” no contó en absoluto con, “storyboards” previos al rodaje; una vez filmada la escena, el departamento de publicidad pidió a Hitchcock que elaborara, “storyboards” para promocionar la película, y él contrató a un artista, para que reprodujera las escenas con todo detalle.

Incluso cuando se elaboraban guiones gráficos, (“storyboards”), las escenas finalmente rodadas diferían considerablemente de ellos. El análisis de Krohn sobre la producción de clásicos de Hitchcock, como, “Notorious” (Encadenados), revela que el director poseía la flexibilidad necesaria, para modificar la concepción de una película durante su rodaje. Otro ejemplo que señala Krohn, es la versión estadounidense de, “The Man Who Knew Too Much” (El Hombre que Sabía Demasiado): el rodaje comenzó sin un guion definitivo y, además, se prolongó más allá de los plazos previstos; una situación que, como apunta Krohn, no era inusual en muchas de las películas de Hitchcock, incluidas, “Strangers on a Train” (Extraños en un Tren), y “Topaz”. Si bien Hitchcock realizaba una exhaustiva labor de preparación para todas sus obras, era plenamente consciente de que el proceso de rodaje, a menudo se desviaba de los planes mejor trazados; por ello, se mostraba flexible, a la hora de adaptarse a los cambios y necesidades de la producción, ya que sus películas no estaban exentas de los contratiempos habituales, ni de las dinámicas de trabajo comunes, en cualquier otra producción cinematográfica.

El trabajo de Krohn, también arroja luz sobre la costumbre de Hitchcock, de rodar generalmente en orden cronológico; según señala el autor, esta práctica provocaba que muchas películas superaran el presupuesto, y los plazos previstos, y lo que es más importante, difería del procedimiento habitual de Hollywood, durante la era de los estudios. Igualmente relevante, es la tendencia de Hitchcock a rodar tomas alternativas de las escenas. Esto difería de la técnica de cobertura convencional, en que las películas no se rodaban necesariamente desde ángulos diversos, para ofrecer al montador opciones con las que dar forma al filme a su criterio, a menudo bajo la supervisión del productor. Más bien, reflejaba la tendencia de Hitchcock, a reservarse opciones para la sala de montaje, donde asesoraba a los montadores, tras visionar un montaje preliminar de la obra.

Según Krohn, este y otros muchos datos revelados, gracias a su investigación sobre los documentos personales de Hitchcock, las revisiones de guion, y materiales similares, refutan la imagen de un Hitchcock que siempre mantenía el control absoluto de sus películas, y cuya visión de las mismas, permanecía inalterable durante la producción; Krohn destaca que esta idea, ha perdurado como el mito central en torno a Alfred Hitchcock. Su meticulosidad y atención al detalle, también se plasmaban en los carteles promocionales de sus películas. Hitchcock prefería colaborar con los mejores talentos de su época, diseñadores de carteles, como Bill Gold, y Saul Bass, quienes creaban carteles que reflejaban fielmente el espíritu de sus filmes.

Legado

Premios y Distinciones

Hitchcock fue incluido en el Paseo de la Fama de Hollywoo el 8 de febrer de 196 con dos estrellas: una por televisió y otra por cine. En 1978, John Russell Taylor, lo describió como, “la persona más reconocible universalmente en el mundo,” y “un inglés de clase media, directo y sencillo, que resultó ser un genio artístico”. En 2002, “MovieMaker” lo nombró el director más influyente de todos los tiempos, y una encuesta de críticos, de, “The Daily Telegraph” realizada en 2007, lo situó como el mejor director británico. David Gritten, crítico de cine del periódico, escribió: “Indiscutiblemente el mejor cineasta surgido de estas islas, Hitchcock hizo más que ningún otro director, por dar forma al cine moderno, el cual sería totalmente diferente sin él. Su talento residía en la narrativa: retenía cruelmente información crucial, (tanto a sus personajes como a nosotros), y lograba conectar con las emociones del público, como nadie más”. En 1992, la encuesta de críticos de, “Sight & Sound,” situó a Hitchcock en el cuarto puesto de su lista de los, “10 mejores directores,” de todos los tiempos. En 2002, Hitchcock ocupó el segundo lugar en la encuesta de críticos, y el quinto en la de directores, dentro de la lista de, “Los mejores directores de todos los tiempos,” elaborada por, “Sight & Sound”. Hitchcock fue elegido como el, “mejor director del siglo XX,” en una encuesta realizada por la revista de cine japonesa, “Kinema Junpo”. En 1996, “Entertainment Weekly,” situó a Hitchcock en el primer puesto de su lista, de los, “50 mejores directores”. En 2005, Hitchcock ocupó el segundo lugar en la lista de los, “40 mejores directores de todos los tiempos,” de la revista, “Empire”. En 2007, “Total Film,” situó a Hitchcock en el primer puesto de su lista de los, “100 mejores directores de cine de la historia”.

Ganó dos Globos de Oro, ocho premios Laurel, y cinco galardones a la trayectoria, incluido el primer premio BAFTA, Academy Fellowship en 1971, y, en 1979, el premio AFI a la trayectoria. Fue nominado en cinco ocasiones al Óscar, al mejor director. “Rebecca”, nominada a once premios de la Academia, ganó el Óscar a la mejor película de 1940; otra cinta de Hitchcock, “Foreign Correspondent”, también fue nominada ese mismo año. Para el año 2021, nueve de sus películas habían sido seleccionadas para su conservación, por el Registro Nacional de Cine de los Estados Unidos: “Rebecca” (1940; incluida en 2018), “Shadow of a Doubt” (1943; incluida en 1991), “Notorious” (1946; incluida en 2006), “Strangers on a Train” (1951; incluida en 2021), “Rear Window” (1954; incluida en 1997), “Vertigo” (1958; incluida en 1989), “North by Northwest” (1959; incluida en 1995), “Psycho” (1960; incluida en 1992) y, “The Birds” (1963; incluida en 2016). En junio de 1968, la Universidad de California en Santa Cruz, le otorgó el título honorífico de, Doctor en Bellas Artes, en el anfiteatro, Quarry.

En 2001, el distrito londinense de Waltham Forest, encargó una serie de 17 mosaicos sobre la vida y obra de Hitchcock, situados en la estación de metro de Leytonstone, en el metro de Londres. En 2012, el artista, Sir Peter Blake, autor de la portada del álbum, “Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band” de los Beatles, seleccionó a Hitchcock para aparecer en una nueva versión de dicha portada, junto a otras figuras de la cultura británica; asimismo, ese mismo año fue incluido en la serie de BBC Radio 4 titulada, “The New Elizabethans” (“Los Nuevos Isabelinos”), como una persona, “cuyas acciones durante el reinado de Isabel II, han tenido un impacto significativo en la vida de estas islas, y han conferido su carácter a la época”. En junio de 2013, nueve versiones restauradas de las primeras películas mudas de Hitchcock, entre ellas, “The Pleasure Garden” (1925), se proyectaron en el, Harvey Theatre, de la. Brooklyn Academy of Music; este homenaje itinerante, conocido como, “The Hitchcock 9”, fue organizado por el, British Film Institute.

Archivos

La colección Alfred Hitchcock, se encuentra en la, Academy Film Archive, de Hollywood, California. Incluye películas domésticas, metraje en formato de 16 mm, rodado en los platós de, “Blackmail” (1929) y, “Frenzy” (1972), así como las primeras imágenes en color conocidas de Hitchcock. La Academy Film Archive, ha preservado muchas de sus películas domésticas. En 1984, Pat Hitchcock donó los documentos de su padre, a la, Biblioteca Margaret Herrick, de la Academia. Las colecciones de David O. Selznick, y Ernest Lehman, custodiadas en el, Harry Ransom Humanities Research Center, de Austin, Texas, contienen material relacionado con la labor de Hitchcock, en la producción de, “The Paradine Case”, “Rebecca”, “Spellbound”, “North by Northwest” y, “Family Plot”.

(Wikipedia en Ingles)